La Unidad de Altas Capacidades y Neurodivergencias acompaña a niños, adolescentes y adultos con un funcionamiento cognitivo y emocional diferente, que constituyen perfiles neurodivergentes.
Nuestro enfoque no busca “normalizar” a la persona, sino comprender su perfil, identificar fortalezas y necesidades reales desde su neurodivergencia (a nivel cognitivo, emocional, escolar, social y laboral) y diseñar un plan de orientación y acompañamiento ajustado.
Las Altas Capacidades pueden expresarse como aptitudes destacadas para razonar y aprender, o como competencias/rendimientos elevados en uno o varios dominios (por ejemplo, razonamiento, lenguaje, matemáticas, música, creatividad, liderazgo, artes o deporte).
En consulta, además del rendimiento, valoramos elementos que a menudo explican el “por qué” del día a día:
La Alta Capacidad y otros perfiles neurodivergentes no son una patología, pero cuando no se identifican y no se acompasan con el entorno, pueden aparecer dificultades secundarias: estrés, desregulación emocional, somatizaciones, problemas de sueño, desmotivación escolar, aislamiento o bajo rendimiento por desajuste, entre otras. (Esto no “define” a la persona: son señales de que el entorno y las demandas no están ajustadas.)
Además, es clave realizar una evaluación diferencial: ciertos rasgos neurodivergentes pueden confundirse con otros cuadros si se interpretan sin contexto del perfil.
Porque la identificación y el acompañamiento del perfil neurodivergente requieren una mirada integrada (clínica, neuropsicológica y psicopedagógica) y un circuito claro de orientación y apoyo.
En el ámbito educativo, la normativa estatal (LOE modificada por LOMLOE) contempla medidas específicas para el alumnado con altas capacidades, incluyendo identificación temprana y planes de actuación (art. 76) y medidas de escolarización/flexibilización (art. 77).
Un espacio de orientación y acompañamiento para madres/padres: comprensión del perfil, necesidades emocionales, comunicación, límites, gestión del estrés familiar y coordinación con el centro educativo. Incluye recursos prácticos y pautas aplicables en el día a día.
Grupos guiados por profesionales como punto de encuentro seguro con pares reales. Favorecen pertenencia, autoestima, habilidades socioemocionales y regulación, reduciendo la sensación de “no encajar”. El objetivo no es “corregir”, sino construir tribu y entrenar herramientas en un entorno amable.